Nadie dijo que sería fácil.
- Daniela Escalante Nogales

- 8 may 2020
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 24 may 2021
La guerra más difícil y quizá la más importante que he tenido que enfrentar ha sido conmigo misma, con mi cabeza y los mil y un pensamiento que corren en ella como si fuese una maratón interminable y agobiante. Lo peor de todo es que esa guerra siempre se repite ¿o nunca acaba? aún no entiendo muy bien eso, pero quiero pensar que sí se repite, en el fondo necesito creer que a veces sí la gano, aún cuando sé que jamás he sido lo suficientemente valiente si quiera para hacerle frente a mis pensamientos.
Ahora me quité el escudo y toda esa coraza con la que quise envolverme pensando que así me protegería de toda la mierda que mi cabeza me hace creer que soy y que no quiero ser. Digamos que unas veces funcionó, pero justo en este momento ya no sirve de nada porque por fin decidí hacerme frente a mí, A MÍ.
Creo que lo más difícil de entender, aunque resulte obvio para algunos, es que si no detengo esa maratón en mi cabeza y hago que esos pensamientos paren, si no puedo enfrentarlos y entender que nada de eso me define, que todas las inseguridades con las que cargo no hacen parte de mí, si no me reconcilio con lo que soy y dejé ir, si no recojo los pedazos que me hacen falta para terminar de completarme, no voy a poder estar bien con todo lo que me rodea.
¿Cómo puedo estar bien con todo lo demás si a veces no puedo estar bien conmigo?
Tan difícil como entenderlo, es aceptarlo
Y comenzar a hacer algo.




Comentarios